
Beirut vivió su peor noche de ataques aéreos, según la corresponsal de la BBC, Nafiseh Kohnavard. Más de 30 bombardeos en la noche del sábado 5 y la madrugada del 6 de octubre afectaron los suburbios del sur, donde Hezbolá tiene presencia. La situación escaló rápidamente, causando temor en la población civil.
El Ministerio de Salud de Líbano confirmó 23 muertos y 93 heridos en varias regiones, incluido el sur del país y Bekaa. Miles de personas huyen hacia el norte en busca de seguridad, mientras Israel emite advertencias de evacuación en zonas de riesgo. Israel afirma haber atacado más de 2 000 objetivos de Hezbolá.
El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que gran parte del arsenal del grupo fue destruido y que el conflicto está cambiando a su favor. En respuesta, el primer ministro libanés, Najib Mikati, exigió un alto el fuego y pidió a la comunidad internacional presionar a Israel. El llamado coincide con la propuesta de alto al fuego promovida por Francia y EE.UU.
Mientras tanto, los bombardeos en Gaza continúan. Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre, más de 41 000 personas han muerto, tras un ataque de Hamás que mató a 1 200 israelíes. El sur del Líbano se vacía bajo advertencias israelíes de evacuar 25 aldeas. La tensión sigue en aumento, y la población teme una escalada mayor en las próximas horas.



