SUBE PRECIO DEL ARROZ

Entre los refranes, tan venidos a menos en

estos tiempos de carestía, uno de ellos decía: con que haya arroz, aunque no haya Dios. Y al paso que vamos el precio por libra en las tiendas de esta gramínea es de sesenta y cinco centavos por libra, situación que resta margen a quienes viven con un presupuesto diario de un dólar o dos. El vertiginoso precio hacia arriba, deja buenos resultados a los especuladores a costa de las limitaciones de la mayoría. Y es acaso esa la oportunidad visible que propuso el gobierno de Lasso al comienzo de su mandato, aunque creíamos que sería para todos, y no para unos pocos, como lo comprobamos desde esta carestía. El arroz ha sido y es un carbohidrato vinculado con la alimentación habitual de los ecuatorianos por generaciones. El vínculo entre productores, piladores y distribuidores, fue controversial y asimétrico entre los componentes de esta cadena de producción, porque siempre el agricultor recibía y recibe la menor parte de las utilidades, podríamos decir sobrevive con el menor margen de utilidad. En el autodenominado “el gobierno de las oportunidades”, llegamos a un insostenible precio al consumidor, cargando todo el peso a su mayor componente alimenticio. Y lo más grave es que no hay ni Dios que ampare al que a diario come arroz.

MÁS NOTICIAS

EDITORIAL

EL PESIMISMO TENDRÁ QUE PASAR DE MODA

La lucha contra la desnutrición crónica infantil fue uno de los programas emblemáticos del gobierno del presidente Guillermo Lasso. Desgraciadamente, la pompa excesiva que se hizo de la iniciativa y, a la vez, el marcado interés de la nueva administración

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore