RECORDANDO A KONRAD ADENAUER (I)

Abg. Ramiro Rivera Molina titulo

Político ecuatoriano que ocupó la vicepresidencia del Congreso Nacional entre 2003 y 2005 Profesor universitario en Universidad de las América Presidente del Grupo @elcomerciocom

Enorme verdad encierra la frase de Winston Churchill sobre Konrad Adenauer: «El mayor estadista alemán desde los tiempos de Bismark». Adenauer nace en 1876, a pocos años que Otto von Bismark creara el I Reich. A su vez, Bismark nacía en 1815, el mismo año de la derrota de Napoleón en la batalla de Waterloo. Bismark fue un estadista fuerte, conocido como el «Canciller de hierro», empeñado en la unificación y consolidación del imperio alemán, del que fue Canciller durante diecinueve años y ministro presidente de Prusia. Adenauer creció en condiciones modestas. Estudió con una beca. Brillante y destacado estudiante en la carrera de derecho en las universidades de Friburgo, Múnich y Bonn. Conforme su convicción católica, fue influido por las encíclicas Renun Novarum (de las cosas nuevas) promulgada por el papa León XIII, en 1891; y, por la Quadragésimo Anno, en referencia a los cuarenta años de la Renun Novarum, del papa Pío XI, en 1931. Los valores del humanismo cristiano acompañarán a Adenauer en toda su vida. Vivió conforme la ética de la dignidad humana. Durante su vida conoce el imperio, así como la agitada historia alemana, la Primera Guerra Mundial, la derrota y el alto costo del Tratado de Versalles, la revolución y su derrumbe, el sueño y colapso de la República de Weimar en 1933, el fatídico paso por las urnas a la dictadura del nacionalsocialismo y la implantación hegemónica del nazismo, a la que Adenauer enfrentó con entereza, pagando el duro precio del acoso y la prisión. Vivió la destrucción de Alemania y la Segunda Guerra Mundial, la ocupación del país con su ruina y división, la Guerra Fría. La construcción de la República Federal de Alemania, el «milagro económico» y los primeros pasos de la unificación europea.Konrad Adenauer incursiona en la política y es elegido concejal en 1906, por el Partido de Centro (Zentrum). Se encarga de la formación política del DZP (siglas en alemán). En 1917 es electo alcalde mayor de Colonia, hasta marzo de 1933, cuando es expulsado, luego de negarse a recibir a Adolf Hitler en el aeropuerto y mandar a retirar las banderas con la cruz esvástica colocadas en los puentes del Rin, para el mitin del Führer. Quien lo echa es el jefe del distrito nazi (El Gauleiter) Josep Grohe, primero con el eufemismo de «licencia por tiempo indefinido». Luego declara la destitución.Mientras tanto, se produce el asedio y el mal trato. Llamadas intimidantes a su domicilio. En una de las avenidas se colocan frases: «¡Que se vaya Adenauer!» «¡una bala para Adenauer!» El alcalde depuesto queda bajo «arresto preventivo». El servicio de seguridad nazi y funcionarios de la Gestapo allanan su domicilio en busca de algo que lo incrimine. Adenauer es detenido. Lo acusan de crímenes disparatados. Con sereno temple dirá: «Durante estos días he tenido que apretar los dientes». La persecución política del Tercer Reich en su contra será desde 1933 hasta 1945. Ya hablaremos en qué circunstancia fue apresado y trasladado a un campo de concentración en 1944; y, por cierto, la situación en que vio la muerte muy de cerca. Vivió el totalitarismo. Sabe de su omnipotencia y barbarie. De su ferocidad destructiva. Ha experimentado el atropello y la ignominia de los hombres, su debilidad y la propensión a dejarse arrastrar por el miedo, la tentación o el acomodo. Adenauer resistió la avalancha de la sinrazón con inteligencia y carácter. Aun en los peores momentos, su espíritu permanece firme.

MÁS NOTICIAS

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore