
Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali
Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli juancarlos@cassinelliabogados.com
Desde que en el año 2017 entró en plena vigencia el Acuerdo Comercial Multipartes con la Unión Europea, estamos sujetos a una serie de desafíos relacionados con el cumplimiento de normativas, precisamente para poder ingresar con nuestros productos sin ningún inconveniente. Primero fue el tema de la pesca. El Ecuador fue sancionado con tarjeta amarilla en el año 2019, apenas dos años después de la vigencia del acuerdo. Esta medida busca, hasta el día de hoy, propugnar que el Ecuador, en sus prácticas de pesca, en sus leyes, reglamentos y procedimientos, así como en la búsqueda de una trazabilidad adecuada, no permita que pesca ilegal atraque en puertos ecuatorianos y sea procesada y enviada a otros destinos, entre ellos la Unión Europea. Sin embargo, lo mismo nos está ocurriendo actualmente con el banano y la pitahaya, donde la Unión Europea observa, una vez más, que existen deficiencias en la trazabilidad, ya que varios de estos productos podrían estar contaminados con agroquímicos prohibidos en ese mercado. A partir del año 2026, estos controles serán mucho más exhaustivos. Por lo tanto, el banano ecuatoriano y, en particular, la pitahaya, deben extremar cuidados para que todas sus faenas de fumigación estén debidamente sujetas a la regulación europea, evitando así este tipo de inconvenientes. Lo mismo ocurre con el camarón y el manejo, en su momento, de antibióticos para su desarrollo. En el Ecuador, este uso prácticamente ha sido eliminado, pero es necesario mantener un control riguroso. En el caso del cacao, existen preocupaciones relacionadas con el cadmio, así como con la deforestación que pudo haber originado su plantación desde el año 2020. Todo esto está en juego. Si queremos preservar este destino de más de 5.500 millones de dólares en exportaciones anuales, debemos seguir las reglas que buscan garantizar la sostenibilidad y permitir que nuestros productos lleguen de manera consistente y sin ningún tipo de inconveniente. Ahí se encuentran, entre otros, los principales desafíos del Ecuador en materia de exportaciones.



