“EL NIÑO” Y LOS DESAFÍOS DE EL CACAO

ARTICULO Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali

Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli [email protected]

Desde el año 2021, los dos principales productores de cacao del mundo, en su orden, Costa de Marfil y Ghana, empezaron a evidenciar una reducción en su producción. En el caso de Costa de Marfil, esto se debió principalmente a la presencia de lluvias que, a su vez, incidieron en la aparición de plagas que mermaron y diezmaron la producción. Mientras que, en el caso de Ghana, el tema fue mucho más complejo porque, además de situaciones como las indicadas, también tuvieron el problema de la existencia de plantaciones de cacao ya envejecidas, con afectaciones distintas. A esto se sumó un factor exógeno relacionado con la explotación de minería ilegal, que hizo que muchas plantaciones dejaran de producir. Todo esto terminó beneficiando al Ecuador en los últimos años porque, ante la falta de oferta de los dos principales productores, apareció una gran oportunidad para el país, que vio cómo el precio del cacao llegó a niveles de hasta 12.000 dólares por tonelada en el año 2024. Luego, en el 2025, tuvo una variabilidad que lo situó en aproximadamente 6.000 dólares y, en el transcurso de este año, luego de un descenso aún mayor, se ubicó nuevamente en ese valor. Las razones de esta volatilidad de precios en los últimos dos años se relacionan, precisamente, con una recuperación, sobre todo de Costa de Marfil, en su producción. Lo que viene de ahora hacia el futuro, por lo menos en lo que resta del año 2026 y durante 2027, se torna bastante impredecible. ¿Por qué? Por un lado, han anunciado tanto Costa de Marfil como Ghana una reducción en su producción, nuevamente aduciendo que esperan problemas climáticos, inclusive por la presencia del fenómeno de El Niño, que impacta a nivel mundial. Por esta razón, en el caso de, sobre todo, Costa de Marfil, se ha producido una preventa anticipada de su futura cosecha para asegurar, principalmente, el precio, porque no se tiene claro cuál va a ser el nivel de abastecimiento o el déficit de cacao en los próximos meses. En este momento, por las razones indicadas, principalmente climáticas, la reserva de producción de cacao ha bajado sostenidamente. En el Ecuador también existe el desafío, sobre todo porque se anuncia que el impacto de un eventual fenómeno de El Niño pudiera traer como consecuencia fuertes lluvias e inundaciones. Esto conllevaría, en el caso de que no existiera un control adecuado, también a la presencia de plagas agresivas, así como al desbordamiento de ríos, destrucción de plantaciones, entre otros efectos que pudieran ser consecuencia de lo indicado. Sin embargo, el precio tendría una tendencia siempre al alza, pero sobre todo por el riesgo de que la producción, como lo acabo de indicar, se vea diezmada. El esfuerzo que se hace desde todos los vinculados al gremio cacaotero para identificar de manera preventiva las condiciones climáticas y buscar coordinar, desde lo privado con lo público, distintas estrategias que permitan aminorar el impacto que pudiera tener el fenómeno climático de fin de año, busca, de esa forma, precautelar que los niveles de producción y de venta que experimenta el Ecuador, en récord histórico de valor por tonelada, permitan continuar con este producto emblemático en nuestro país, que en los últimos años ha pasado a ser un contribuyente fundamental en la balanza comercial de nuestras exportaciones al mundo.

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