
Santa Cruz, Galápagos, aún enfrenta las secuelas de las lluvias: más de 2.000 afectados, una fallecida, viviendas dañadas y familias desplazadas. La emergencia evidenció la falta de drenaje en varios sectores de la isla. Continuaban limpieza, asistencia y evaluación de daños, con preocupación por nuevas lluvias. Roberto Luque, presidente del COE, advirtió que la ausencia de alcantarillas, ductos y puentes, así como el mantenimiento deficiente y rellenos sin obra hidráulica, agravó las inundaciones; citó La Cascada.
El ECU 911 confirmó una muerte en Bellavista; el COE reportó dos desaparecidos, pero la alcaldesa Fanny Uribe lo descartó. Hubo colapso de una vivienda en Miramar, postes caídos y cortes eléctricos. Unas 80 personas fueron evacuadas al Coliseo; cuatro días después, entre 130 y 160 seguían en albergues. Ya se retiraban 600 toneladas de escombros; la limpieza tomaría ocho días y se inspeccionaban casas. Persiste alerta por El Niño y queda evaluar obras de drenaje y un balance definitivo.



