
Las fuertes lluvias afectaron la actividad turística durante uno de los feriados más largos del año. El temor a inundaciones y a cierres de carreteras redujo la demanda, sobre todo en destinos de playa. Mauricio Letort, presidente de la Federación Hotelera del Ecuador, reporta “una reducción del 30 % en la ocupación” y poca afluencia en Esmeraldas y Manabí, pese a la llegada de turistas de Quito y la Sierra Norte. En Santa Elena se registraron cerca de 107.000 viajes turísticos, frente a 156.000 en el mismo asueto de 2025: una caída de casi el 32 %, aunque es la única provincia de la Costa sin toque de queda.
El clima también acortó las vacaciones. Holbach Muñeton, presidente de la Federación de Cámaras Provinciales de Turismo, explica que muchos regresaron el lunes, cuando antes volvían el martes en la tarde. En el balance nacional, el gasto turístico bajó de USD 71,6 millones en 2025 a USD 68 millones este año, un 4,7 % menos (casi USD 3,5 millones). La ocupación hotelera nacional cayó del 44 % al 41,56 %, con resultados desiguales: Azuay lideró con 65 %, seguido de Galápagos y Tungurahua, cerca del 60 %. Ahora preocupan los feriados de diciembre y Carnaval, claves para Letort los ingresos. Advierte que las predicciones indican que El Niño podría mantenerse hasta febrero, por lo que el sector debe pensar cómo generar oxígeno para evitar cierres. Los hoteleros piden facilidades para diferir deudas y acceder a nuevos créditos, y así sostener negocios y empleo en los meses más críticos.



