
El senador brasileño Flávio Bolsonaro justificó su salida de Brasil por persecución política y judicial. En un video del 30 de octubre desde Estados Unidos, dijo que temía que su situación empeorara. Relató que el 26 de octubre la Policía Federal le notificó la cancelación de sus pasaportes tras visitar a su padre, Jair Bolsonaro, en arresto domiciliario. Acordó con su esposa salir sin informar a nadie. Cuestionó al juez Alexandre de Moraes y pidió no responsabilizar a terceros.
También puso en duda la segunda vuelta del 25 de octubre frente a Lula y comparó la contienda con goles con la mano no anulados por VAR. Anticipó que volverá a competir por la Presidencia antes de 2030. Su salida abrió una tensión diplomática: Brasil convocó a la encargada de negocios argentina, mientras Buenos Aires negó haber recibido un pedido de explicaciones. Bolsonaro enfrenta una investigación por corrupción y lavado de dinero; la Justicia le había retenido los pasaportes y restringido su salida. Niega irregularidades.



