Los aspirantes a jueces de la Corte Nacional de Justicia deberán someterse a una evaluación psicológica para identificar fobias, traumas, complejos, cuadros psicopatológicos u otras alteraciones que afecten el cumplimiento de sus funciones.

El Pleno del Consejo de la Judicatura aprobó la metodología de esta evaluación, que contempla dos actividades obligatorias: un test psicológico estandarizado y una entrevista individual, por un psicólogo para contrastar y profundizar los resultados. Ambas serán aplicadas por especialistas en psicología clínica o peritos de la Función Judicial.
La etapa es obligatoria para quienes superaron el examen de confianza y hayan suscrito y cargado la Declaración de Voluntad y Consentimiento Informado. Los diagnósticos y datos médicos estarán protegidos por la confidencialidad y el derecho a la intimidad; la ciudadanía solo así podrá consultar el listado público de aspirantes idóneos. El informe final lo elaborará la Dirección Nacional de Talento Humano.



