LA SALVACIÓN DEL FÚTBOL

Momentos críticos para el país. Nada mejor que el espectáculo del fútbol como para olvidar. Nuestra selección de fútbol goza de dos ventajas, algo difícil de combinar, la juventud con la experiencia. Jugadores que cumplieron ciclos de formación juveniles de manera técnica y minuciosamente trabajada, crecieron para exportarse a otros ámbitos de competencia mayores. No así nuestro políticos y dirigencia, que ni se han capacitado, menos han sido seleccionados de manera minuciosa.

Con estas diferencias entre unos y otros, esperamos por el conjunto el resultado, que nos convierta en ganadores, a cuenta de que los políticos nos ponen a perder en todos los frentes, por goleada, cuando no, a veces, hasta perder la vida.

Enajenados por el espectáculo acudimos llenos de fe y esperanza, con la diferencia de que la confianza en ellos nos ampara. No como el quemeimportismo de votar y nos vemos en la siguiente elección, no importa lo que ocurra con nuestro futuro.

Clasificaremos, pero antes ganaremos cada partido puesto como un desafío en base a la actitud de los jugadores y llegaremos al mundial de seguro. Mientras con nuestros gobernantes estamos en el mundial de los más violentos por el crimen y la corrupción. La catarsis del fútbol nos salva artificialmente.

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