
Crisis eléctrica limita las operaciones de la industria camaronera, principal sector exportador de Ecuador, que entre enero y julio exportó más de USD 5.765 millones. Con cortes de hasta 72 horas semanales, laboratorios de larvas y pequeños productores son los más vulnerables: trabajan con organismos vivos que requieren energía constante y no todos tienen generadores. José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, señala que a las tarifas altas se suman los costos de autogeneración. “Si hoy tuviéramos energía 24/7 con una tarifa elevada, ya hablaríamos de un problema. Hoy es más grave: tenemos una tarifa más alta y un servicio que no recibimos”, afirma. La Cámara no tiene una cifra global de pérdidas.
Denuncia retrasos en reconexiones de hasta cuatro horas y advierte que las pérdidas podrían reflejarse en las exportaciones de los próximos meses, pues el comprador podría buscar otros orígenes para abastecerse en Navidad y fin de año. El banano, otro gran producto de exportación, depende de una cadena que va de empacadoras a puertos. José Antonio Hidalgo, presidente de Aso. Exportadores de Banano, dice que sus operaciones siguen normales, pero preocupan las negociaciones comerciales del próximo año: deben cerrarse hasta diciembre de 2026. “Todavía es muy temprano para hablar de afectaciones”, puntualiza Hidalgo. Ambos gremios piden al Gobierno mayor coordinación y certeza sobre los cortes eléctricos para evitar que la crisis comprometa sus exportaciones.



