
Un hombre que se hacía pasar por funcionario de la Agencia Metropolitana de Control (AMC) fue detenido en el Centro Histórico de Quito tras ofrecer pistolas de masaje a adultos mayores. Usaba una credencial falsa para ganar confianza. Reunía a adultos mayores y les hablaba de problemas de columna y bienestar; luego promocionaba los dispositivos.
Una inspectora lo descubrió en un control rutinario: portaba una credencial de la AMC, intentó escapar y fue retenido y entregado a la Policía. La AMC confirmó que no era funcionario. Fiscalía investiga el presunto delito de falsificación y uso de documentos falsos. Si se comprueba la falsificación de un documento público, la pena podría ser de cinco a siete años de prisión, según la calificación jurídica. La AMC recordó que ningún servidor está autorizado a vender productos en el espacio público. Recomendó verificar credenciales con código QR y reportar situaciones sospechosas.



