SIN DATOS OPORTUNOS, ECUADOR NO PUEDE MEDIR SU REALIDAD SOCIAL
Que el país no cuente con cifras actualizadas sobre empleo y pobreza no es un asunto menor ni puede pasar ‘de agache’, como si se tratara de un simple retraso administrativo. La información estadística es fundamental para que el Gobierno diseñe y ejecute planes y programas, especialmente aquellos dirigidos a combatir la pobreza y el desempleo. Sin datos oportunos y confiables, las decisiones corren el riesgo de no responder a las necesidades reales de la población. En la práctica, Ecuador está tomando decisiones con información ‘lenta’. Los últimos resultados de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo, publicada por el INEC, corresponden a mayo. Y, según lo previsto, recién en diciembre se conocerían las cifras de junio a octubre. Esta demora, advierten expertos, dificulta identificar cómo cambian las condiciones de vida de los ecuatorianos, qué problemas golpean con mayor fuerza a los distintos grupos de la población y si las políticas públicas están dando resultados. Además, la evidencia actualizada puede incluso modificar el relato que el propio Estado proyecta sobre la realidad social del país. Es decir, dejar al descubierto que no todo es lindo y bello, como se pretende hacer creer, cuando la realidad es triste y oscura. La pobreza y el desempleo no esperan a que lleguen las estadísticas. Contar con cifras oportunas es una condición indispensable para gobernar con responsabilidad.



