LA DEMOCRACIA RESISTE
El informe Latinobarómetro 2026 revela la delicada situación de la democracia en América Latina, pero también de los políticos y sus partidos. La democracia vive y resiste pese a ellos. Los resultados sobre Ecuador señalan que existe alta desconfianza de la actual política y de los operadores de justicia. En el primer caso hay cuatro cifras que, viéndolas agrupadas, deben provocar una alarma en todo lo que compone el sistema de partidos políticos. Aunque un 43% de los ecuatorianos apoya a la democracia antes que cualquier otra forma de gobierno (nueve puntos menos que el promedio de la región) y el 51% apoya a la democracia como el mejor sistema pese a los problemas que tiene. A esto se suma la tercera cifra: el 88% dice no sentirse representado por la Asamblea Nacional (un rechazo superado por Perú donde alcanza un 90%). La última: el 82% desconfía de que el dinero de los impuestos sea bien gastado. Todo lo anterior tiene que ver con una crisis en el desempeño de los partidos políticos, sus formas de debatir las mejores ideas para el Ecuador y la implementación de esas ideas. La Justicia es tema aparte. El sistema judicial del país es uno de los peor calificados de toda Latinoamérica: hay un 11% de satisfacción. Un punto sobre Bolivia, Perú y Venezuela, los cuatro al final de la tabla. El autoritarismo tampoco es la solución. En Ecuador, apenas un 25% apoya un régimen autoritario como forma de gobierno. Hay esperanza en el país de que su clase política reaccione, abandone la polarización y se concentre en acordar para mejorar los problemas del país.



