
Manabí enfrenta una doble amenaza climática. De 1,2 millones de hectáreas agrícolas, más de 506.000 tienen susceptibilidad media a deslizamientos y 14.664, alta. Otras 101.000 están LOCALES expuestas a inundaciones, según el Plan de Acción Nacional ante El Niño. El riesgo no se concentra: zonas altas y estribaciones enfrentan derrumbes y flujos de lodo; valles y cuencas de los ríos Chone y Portoviejo, inundaciones. Las 506.281 hectáreas de susceptibilidad media equivalen a casi un tercio de las 1,68 millones de esa categoría a escala nacional. En inundaciones hay 69.272 hectáreas de susceptibilidad media y 32.006 alta.
En laderas peligran cacao, maíz, café y pastizales; en zonas bajas, maíz, arroz, cacao y musáceas. Ante este escenario, productores de plátano ejecutan anclajes, zanjas de drenaje y ramadas con techo de zinc; también enfrentan la sigatoka negra. En cacao se hacen podas, limpieza de drenajes y mantenimiento de albarradas para evitar monilla y fitóftora. El agua estancada puede matar árboles adultos y afectar el secado del grano. La industria elabora planes de mitigación; granjas avícolas se ubican en zonas altas y se analizan silos para granos. El Estado ofrece Agroprotege, con subsidio de hasta 80 % del seguro agrícola, capacitación y créditos de emergencia vía BanEcuador Productores reportan lluvias intensas desde agosto en el norte y noroccidente, y rutas a Pichincha, Flavio Alfaro, Chone y el corredor Tosagua-Rocafuerte son puntos críticos.



