
Los Choneros, Los Lobos y Los Tiguerones no solo aparecen en expedientes policiales. El Informe de Caracterización del Crimen Organizado en Ecuador 2025, del OECO, señala que compiten por LOCALES territorios costeros y son proveedores logísticos del narcotráfico internacional. El OECO pide priorizar a jóvenes, desempleados, pobres y personas fuera del sistema educativo. En Pozo de la Sabana, entre Montecristi y Jaramijó, Wendy Delgado cuenta que mujeres limpian gavetas de pinchagua por $2; si es botella, $1,50. “A veces semanas enteras sin trabajo”, dice. La falta de empleo golpea a comunidades de Manabí. La pesca tampoco garantiza ingresos. Lorgio Muñoz, pescador de 77 años, dice: “Por el lado del pescador, está mala la cosa”.
Quienes financiaron herramientas con préstamos comprometen terrenos o viviendas; además, roban motores. Manabí cerró 2025 con 1.271 homicidios: 13,79 % del país y tasa de 74,1 por 100.000 habitantes. La Zona 4 pasó de 938 a 1.427 víctimas entre 2024 y 2025 (+52,1 %). Hugo Sabando, de Jaramijó, afirma que los jóvenes buscan trabajo digno, pero faltan empleo y seguridad. El OECO ve pobreza y exclusión educativa como condiciones a atender; en Pozo de la Sabana, la escuela solo llega a séptimo año. Mauricio Alarcón sostiene que la ausencia del Estado genera vacíos que aprovechan los GDO. Rodrigo Ríos, psicólogo forense, advierte que la falta de oportunidades afecta la autoestima y el futuro, y el crimen aparece como “alternativa rápida”. La respuesta no puede ser solo policial: debe ser educativa, psicológica, familiar y social.


