
Una resolución del Parque Nacional Galápagos actualizó las condiciones para turistas, residentes, operadores y guías en el Parque Nacional y la Reserva Marina. Incluye reservas obligatorias, distancias mínimas, restricciones a drones y fotografía, y normas para ballenas y delfines. Las visitas deberán realizarse con guía naturalista acreditado, salvo excepciones de la autoridad. Las actividades turísticas solo operarán con operadores, embarcaciones o servicios autorizados. En caminatas, snorkel, apnea o buceo, mantenga al menos 2 metros de distancia de la fauna silvestre; en kayak, tabla o panga, 4 metros.
Se prohíbe tocar, alimentar, perseguir o manipular animales, incluso muertos. Si un animal bloquea el sendero, mantenga distancia. Las embarcaciones deberán mantenerse a 100 m de ballenas y 50 m de delfines; con crías, se duplican. La aproximación empieza a 400 m (ballenas) y 200 m (delfines). No podrán interponerse, rodearlos ni ingresar al grupo. La fotografía personal sigue permitida, sin flash ni equipos que alteren la fauna. Para fotografía o filmación profesional, drones, cámaras remotas o equipos aéreos/submarinos se requiere autorización previa. El Sistema de Reservas será obligatorio en sitios de alta demanda o sensibles: centros de crianza Fausto Llerena–Ruta de la Tortuga (Santa Cruz), Arnaldo Tupiza (Isabela) y David Rodríguez (San Cristóbal), Las Grietas (Santa Cruz) y Volcán Chico y Minas de Azufre (Isabela).



