EL RETO DEL EMBAJADOR BAKKER
El nuevo embajador de Ecuador ante Estados Unidos, Luis Bakker, ya entregó las cartas credenciales al presidente Donald Trump. Con eso inicia su etapa en el país del norte para representar los intereses del país. Lo que parecería un trabajo de constantes reuniones e invitaciones a ágapes, ante Estados Unidos se convierte en un enorme reto político, económico y comercial. La actual administración de Estados Unidos ha privilegiado la cooperación en seguridad con Ecuador y hay escasa colaboración con potenciales inversiones. De hecho, el grueso del dinero estadounidense para la región está en el petróleo de Venezuela, que está siendo entregado por el chavismo. Hay una inversión anunciada de $100.000 millones y tributos para Venezuela por $209.000 millones. Donald Trump ha celebrado el acuerdo con los restos de la dictadura ante la dura crítica dentro de la propia Venezuela. La última encuesta de Meganalisis señala que el 88,4% de los venezolanos cree que es urgente que el chavismo deje el poder y el 70,1% que Trump capturó al dictador Nicolás Maduro para quedarse con el petróleo de ese país. Por esto es que Ecuador no puede quedarse de brazos cruzados: el rechazo al acuerdo y las críticas de los demócratas venezolanos tendrán efectos en ese convenio. Luis Bakker es un empresario de primer nivel y sus habilidades en ese ámbito servirán para aliviar el impacto de los aranceles de EE.UU. o mejoras comerciales, que ahora mismo parecen muy lejanas. Es decir, es una agenda que va más allá de los acuerdos de seguridad. Y ese es el reto del nuevo Embajador



