EL NIÑO Y LOS MÁS VULNERABLES
La niñez es uno de los grupos más vulnerables ante el fenómeno de El Niño. Los pronósticos cada vez se vuelven más alarmantes por la subida de temperatura del océano Pacífico. Anuncian inundaciones, movimientos en masa, incendios forestales y falta de agua potable. Ecuador, ante las predicciones, ya está en alerta roja. Los niños requieren que el acceso a los servicios no sea interrumpido o, al menos, sea restablecido lo más rápido posible después de un desastre. Sea el agua potable, la educación, alimentación, controles médicos, incluso el ocio. En algunos sectores del país la falta de agua, por ejemplo, puede incidir directamente en la alimentación de los niños y en los índices acerca de la desnutrición crónica infantil. La Vicepresidencia tiene un plan para mejorar la vida de los niños más vulnerables del país, impulsando la articulación institucional para que el Gobierno responda más rápido y mejor, sin protagonismos institucionales. Luego del diagnóstico ha logrado priorizar territorios para buscar soluciones oportunas a los problemas, como atenciones médicas, falta de agua, educación, migración. Hay 12 de los 223 cantones que son considerados como prioritarios. Pero de ese grupo, siete son los que más atención requieren por el fenómeno de El Niño. Los menores de los cantones de Otavalo, Cuenca, Pedernales, Manta, Guayaquil, Baba y Muisne son los más indefensos para la Vicepresidencia y para la Secretaría de Riesgos. Si El Niño será tan fuerte, es prudente que las autoridades den preferencia a las zonas más expuestas.



