MARCO RUBIO EN ECUADOR
La segunda visita de Marco Rubio al país en poco más de un año confirma el rol de Ecuador como uno de sus principales aliados en la región, particularmente en la lucha contra el crimen organizado. Sin embargo, esta cercanía política y militar, no puede quedarse ahí. La verdadera prueba de esta relación bilateral está en si logra trascender del terreno de la seguridad al terreno económico, donde los beneficios para Ecuador siguen siendo tibios. El desafío de mejorar las condiciones comerciales El sector privado ecuatoriano continúa a la espera de que las condiciones comerciales con Estados Unidos mejoren de forma sustancial, después de meses de sobrellevar una política arancelaria que le resta competitividad. El acuerdo comercial recíproco firmado con Washington es un paso positivo, pero demuestra dar mayores ventajas al lado estadounidense que al ecuatoriano. A esto se suma que la promesa de inversión extranjera directa tampoco llega. Urge, entonces, que esta relación bilateral termine por concretarse en la llegada de capitales estadounidenses que dinamicen la economía real y generen empleo, sin obviar que Ecuador debe seguir trabajando en resolver los obstáculos internos que alejan la inversión, como la inseguridad persistente, el déficit energético que amenaza a la producción y la rigidez laboral que desincentiva la contratación formal.



