
La pesca del atún tropical mantendrá sus reglas actuales hasta 2028. La 104.ª Reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), celebrada en Lisboa hasta el 4 de septiembre de 2026, no logró consenso para aprobar nuevas medidas de conservación ni el procedimiento de ordenación. Ecuador, Estados Unidos y la Unión Europea respaldaron las propuestas, destacando que las tres principales especies de atunes tropicales están en buen estado y que se requiere un marco de manejo de largo plazo basado en criterios científicos.
El principal desacuerdo surgió por las solicitudes de algunos países para aumentar su capacidad de pesca y resolver reclamos pendientes. Varias delegaciones advirtieron que conceder esas peticiones incrementaría el esfuerzo pesquero y pondría en riesgo la sostenibilidad de las poblaciones en el Pacífico oriental. Sin acuerdo, seguirán vigentes hasta 2028 las medidas actuales: una veda anual de 64 días, regulaciones para dispositivos agregadores de peces (plantados) y las disposiciones para la flota palangrera establecidas en la Resolución C-25-01.
Tampoco hubo consenso para ampliar el monitoreo electrónico u observadores en buques palangreros mayores de 24 metros. La reunión sí logró acuerdos para otras pesquerías: se aprobaron resoluciones para fortalecer la evaluación científica del dorado y el pez espada, un Plan de Investigación de Tiburones para ocho especies, el procedimiento de ordenación del atún aleta azul y una resolución para evaluar el atún albacora del sur, compartido con la WCPFC. El reto para la CIAT será equilibrar las demandas de desarrollo de las flotas con la conservación de los recursos. Para Ecuador, principal actor atunero regional, mantener poblaciones saludables es clave para sostener la actividad pesquera a largo plazo.



