
Ecuador se mantiene en alerta roja ante la posible evolución del fenómeno El Niño, que podría alterar las lluvias entre septiembre y diciembre de 2026, con efectos que se extenderían hasta febrero de 2027. El escenario previsto contempla impactos significativos en el sector agrícola y en zonas vulnerables a inundaciones, desbordamientos y deslizamientos.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO? El Niño se origina por el calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial. En Ecuador, suele aumentar las lluvias en la región Litoral, aunque sus efectos varían según la zona. Las proyecciones indican una magnitud moderada a fuerte, con anomalías de temperatura del mar de 1 °C a 2 °C en la región Niño 3.4.
ESCENARIOS Y CULTIVOS EXPUESTOS El sector agropecuario es el más vulnerable:
EXTREMO: hasta 2 millones de hectáreas con daños severos o pérdidas totales
MODERADO: entre 400.000 y 500.000 hectáreas afectadas.
SUPERFICIE EXPUESTA: 3,1 millones de hectáreas con vulnerabilidad media o alta. Arroz, pasto, banano, cacao y maíz son los cultivos con mayor exposición.
PROVINCIAS EN RIESGO Costa: Guayas, Los Ríos, El Oro, Manabí y Esmeraldas enfrentan inundaciones, desbordamientos y daños viales. Sierra y austral: Pichincha, Cotopaxi, Chimborazo, Azuay y Loja presentan riesgo de sequías y alteraciones en ciclos de lluvia.
FASES DE GESTIÓN PREVENCIÓN: monitoreo climático, ajuste de siembras, drenajes y seguros agrícolas. RESPUESTA: activar contingencias, evaluar daños y entregar ayuda.
RECUPERACIÓN: cuantificar pérdidas, facilitar insumos, créditos y restaurar suelos. El seguimiento del fenómeno continuará para actualizar decisiones



