CIDH Y LA CORTE CONSTITUCIONAL
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió una alerta por las elecciones de noviembre próximo. Ecuador elegirá a sus nuevas autoridades locales en un proceso cuya fecha fue adelantada por los posibles efectos del fenómeno de El Niño, en los recintos que funcionan como juntas receptoras del voto. Ese adelanto es el primer punto que llama la atención a la Comisión, porque acortó todas las etapas del proceso previas al día del sufragio, que será el 29 de noviembre. Además de cuestionar las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE), la CIDH observó las decisiones de la Corte Constitucional. El pronunciamiento del más alto organismo hemisférico de Derechos Humanos señala que la CC admitió siete acciones de inconstitucionalidad cuyas peticiones carecían de “claridad, certeza, pertinencia y especificidad” para evidenciar una incompatibilidad con la Constitución. La Comisión mira como fundamental este silencio para sostener el adelanto de las elecciones. La CIDH también mostró preocupación por la suspensión de los partidos y movimientos Revolución Ciudadana, Amigo, Unidad Popular y Construye. El correísmo salió de la papeleta, Amigo también. Construye fue eliminado del registro de partidos. Unidad Popular logró permanecer en el proceso gracias a un fallo del Tribunal Contencioso Electoral, e irá a las urnas de la mano del correísmo. Incluso, menciona una amenaza de muerte a un juez electoral que falló en contra del correísmo. Todos estos hechos obligaron a que la CIDH pidiera al Estado que garantice la participación política plural e igualitaria durante todo el proceso electoral. Un proceso transparente valida a las autoridades elegidas y el CNE tiene la obligación de aplicar la misma vara a todos los candidatos y actores políticos. Está por verse si esta será la primera vez que lo haga.



