
Invertir ya no es exclusivo de grandes capitales, y las cifras lo confirman. En 2019, unas 40 mil personas tenían USD 610 millones en fondos de inversión; hoy son 400 mil, con USD 3.115 millones, un monto que se ha quintuplicado en siete años. ¿Por qué tanto interés? Primero, porque se puede invertir desde USD 1. Segundo, porque el dinero puede retirarse en cualquier momento, y la administradora debe devolverlo en un máximo de 14 días. Tercero, porque los fondos generan interés compuesto: los intereses se suman al capital y producen nuevas ganancias. “Oscilan entre el 2,50 % y el 2,60 %, y hay fondos más largos que superan el 6,70 %”, explica Gregorio Moreno, director de Fondo de Negocio Fideval.
Además, permiten aportes fijos con plazos definidos o contribuciones periódicas, como mensuales. “El partícipe entrega su dinero y lo invertimos a su nombre en el mercado de valores de Ecuador”, añade Moreno. Sin embargo, invertir también implica riesgos. Estos fondos están regulados por la Superintendencia de Compañías, pero no cuentan con el seguro de depósitos que sí tienen bancos y cooperativas. Por eso, es clave revisar la calificación de riesgo de la administradora. “Debe estar registrada en la Superintendencia de Compañías y contar con calificadoras como Bank Watch Ratings o Global Ratings”, señala Joaquín Landázuri, docente de la Universidad de las Américas. Los fondos legales aparecen en la web de la Superintendencia.



