
Christian Murillo Delgado PHD
Ph.D. en Gestión Pública y Gobernabilidad
Tuve la oportunidad de participar, en calidad de Director de la Cámara Ecuatoriana Emiratos Árabes Unidos de Comercio, Turismo e Industrias (CCEATI), en la Primera Rueda Internacional de Negocios, Inversión y Cooperación Productiva desarrollada en Loja. La invitación de la Prefectura me permitió observar, más allá de la importancia propia del encuentro, una experiencia de gestión pública que merece ser analizada. Lo ocurrido demuestra que los gobiernos provinciales pueden superar el papel tradicional de administradores territoriales y convertirse en verdaderos articuladores del desarrollo económico, la inversión y la internacionalización de sus sectores productivos. La iniciativa impulsada por la Prefectura de Loja tuvo una característica que considero fundamental: planificación. No se trató únicamente de reunir productores y representantes extranjeros alrededor de una exposición. La presencia de dichas personalidades, evidenció una convocatoria estructurada para conectar capacidades locales con oportunidades internacionales. Productores y exportadores pudieron presentar café, cacao, artesanías y otros bienes representativos de la provincia ante actores con capacidad de contribuir a su promoción exterior. La cooperación internacional constituyó otro de los elementos destacables. Compartir espacios con los Embajadores de Corea del Sur, Italia, e India, además de las cámaras francesa y china; y representantes de Bulgaria y de la Cooperación Alemana, permitió apreciar cómo desde un gobierno provincial puede impulsarse una verdadera diplomacia económica territorial. La internacionalización no debe entenderse exclusivamente desde el Gobierno central. Dentro de sus competencias, los GAD pueden identificar oportunidades, construir alianzas, promover las potencialidades de sus territorios y acercar a sus productores hacia mercados a los que difícilmente accederían individualmente. Especial atención merece la incorporación de proyectos relacionados con energías renovables dentro de esta visión. El desarrollo productivo contemporáneo ya no puede separarse de la sostenibilidad, la innovación y la transición energética. Una provincia capaz de presentar simultáneamente su oferta exportable y sus oportunidades de inversión en energía limpia construye una propuesta territorial acorde con las nuevas prioridades mundiales. Para inversionistas yorganismos de cooperación, la sostenibilidad, la seguridad energética y la responsabilidad ambiental constituyen cada vez más factores determinantes al momento de evaluar nuevos proyectos y destinos de inversión. Desde una perspectiva de Gestión Pública, esta visión resulta particularmente importante. Generar estos vínculos requiere preparación técnica, continuidad institucional y conocimiento de las exigencias de los mercados. Una rueda de negocios correctamente estructurada puede abrir puertas; transformar esos acercamientos en exportaciones, inversión, cooperación y empleo exige posteriormente seguimiento, asistencia técnica y una política territorial sostenida. La experiencia lojana deja una enseñanza que debería ser considerada por las futuras administraciones de los gobiernos autónomos descentralizados del Ecuador. Gobernar una provincia no consiste únicamente en ejecutar obra pública. También significa generar condiciones para producir, atraer inversión, gestionar cooperación, impulsar innovación y conectar al territorio con el mundo. Las prefecturas poseen una capacidad privilegiada para sentar alrededor de una misma mesa al productor, la empresa privada, la academia, las cámaras binacionales, los organismos de cooperación y las representaciones diplomáticas. Por ello, el verdadero mérito de esta Primera Rueda Internacional no deberá medirse solamente por el número de asistentes, sino por los resultados que produzca: nuevos mercados, inversiones, cooperación técnica, proyectos de energías renovables y oportunidades para los sectores productivos. Loja ha mostrado un camino que merece seguimiento y, sobre todo, ser estudiado como referencia para otras provincias. Las futuras administraciones deberán comprender que la gestión pública moderna también implica construir alianzas internacionales y convertir las ventajas territoriales en oportunidades concretas de desarrollo. El progreso de una provincia no depende exclusivamente de los recursos que recibe, sino de la capacidad de sus autoridades para transformar sus potencialidades en oportunidades. Loja demostró que cuando existen planificación, articulación, cooperación y visión internacional, desde los territorios también se pueden abrir al Ecuador las puertas del mundo.



