EL FENÓMENO DE EL NIÑO PONE EN RIESGO EL RESPALDO ELÉCTRICO QUE ECUADOR RECIBE DE COLOMBIA

La alerta que suena en Colombia debería escucharse también en Ecuador. A menos de dos meses del pico de El Niño, el sistema eléctrico colombiano enfrenta cuellos de botella que reducen su margen de maniobra justo cuando necesitará más generación térmica y preservar sus embalses. Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, advirtió que será difícil atravesar el fenómeno sin apagones por un déficit de energía firme cercano al 3%, retrasos en nuevos proyectos y las dificultades financieras de Air-e, cuya deuda alcanza 3,2 billones de pesos. El costo de prepararse ya aparece en los precios. En agosto de 2026, la energía en bolsa alcanzó su nivel más alto en 20 meses: 1.050,64 pesos por kWh, frente a los 254,20 pesos de inicios de año.

El salto responde a la estrategia de conservar agua usando más centrales térmicas, con costos superiores. El Ideam calcula 95% de probabilidad de El Niño «muy fuerte» entre octubre y diciembre. «Colombia ya empieza a sentir en precios el costo de prepararse. Un período hidrológico adverso no solo eleva el riesgo de restricciones, sino también el costo de sustituir hidroeléctrica con fuentes más caras», apuntó el analista Sebastián Angulo. Ecuador depende de la interconexión. Desde el 5 de agosto, Colombia envía 8,6 GWh diarios, cubriendo más del 8% de la demanda ecuatoriana. Si Colombia reduce exportaciones para guardar agua, Ecuador perdería ese colchón justo en el estiaje.Hay una diferencia frente a 2024: Mazar está 4,95 metros bajo su máximo, versus 11,91 metros en agosto de aquel año. Ecuador parte mejor posicionado, pero el riesgo no desaparece. Si falta electricidad colombiana, habrá que cubrirla con generación más cara. El riesgo no es solo quedarse sin energía: también pagar más por ella.

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