LA HONESTIDAD

Dr. Medardo Mora Solórzano

Dr. en Jurisprudencia, Rector fundador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ex-Alcalde de Manta, ex-presidente del CONUEP y luego CONESUP

La honestidad es fundamental. Una persona honesta genera confianza en la amistad, en el trabajo; es sincera, recíproca, responsable, leal. El deshonesto es mentiroso, no conoce la gratitud, busca sacar provecho de lo que dice y hace. A las personas hay que conocerlas por sus actos y no por lo que dicen. En la actualidad prevalece el tener sobre el ser, se vive de apariencias; la honorabilidad ha dejado de ser una virtud o un referente a seguir, abundan pillos que hablan de honestidad para que otros pillos no les hagan competencia. Hay que evitar relaciones con pícaros generosos que usan la lisonja para agradar. Lo hecho honestamente siempre será beneficioso para todos, lo deshonesto siempre causará perjuicios. El escritor argentino Ernesto Sábato afirmaba: “en la honestidad se resumen todas las virtudes humanas”; es una gran verdad. El que obra honestamente entrega un aporte a su familia, a la sociedad; quienes proceden incorrectamente se benefician del esfuerzo ajeno y su aporte es nulo. Afortunadamente la gran mayoría obra de buena fe.

SER IMPLACABLES CON LA CORRUPCIÓN

El Ecuador sufre una elevada descomposición moral, sobre todo en la política; eso explica la negativa de personas honorables, decentes, a vincularse a esa actividad o a aceptar cargos públicos. La corrupción ha contaminado amplios sectores sociales, judiciales, gremiales, empresariales, profesionales, académicos. Es legítimo que existan ideologías o creencias diferentes, lo que no es legítimo es defender la corrupción que cometen copartidarios o amigos que se enriquecen ilícitamente con fondos públicos. Aceptarlo es ser cómplices o encubridores del robo a todos. Los ecuatorianos se alegran cuando resplandece la justicia y se sanciona a pillos que causan grave daño al país. Nada realiza más en la vida que vivir digna y honorablemente. El tiempo y la conciencia, supremos jueces de nuestros actos nos, dirán si hemos actuado bien o mal, si hemos perjudicado a otros. Sin honestidad nada tiene valor, se debe ser implacables con la corrupción que causa tanto daño al país. Hay que poner de moda los principios de nuestros antepasados: “no mentir, no robar, no ser ociosos”.

MÁS NOTICIAS

OPINIÓN

LA HONESTIDAD

Se comenta que la derecha está triunfando en América Latina, lo cual no es ni ideológica, ni históricamente cierto. La controversia entre derecha e izquierda está actualmente sustituida por una disputa del poder por grupos populistas. Estos populismos en el

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore