El presidente Donald Trump afirmó el 24 de agosto de 2026 que Irán “está colapsando”, horas antes de que EE. UU. anuncie nuevas sanciones.

La guerra comenzó el 28 de febrero con ataques de EE. UU. e Israel; un alto el fuego del 8 de abril no resolvió el control del estratégico estrecho de Ormuz, que Irán mantiene cerrado. Teherán exige levantar el bloqueo y las sanciones para reabrir la vía. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, calificó la medida como “Día D económico” y aseguró que la capacidad militar y nuclear iraní fue destruida.
Teherán respondió desafiante y advirtió a terceros países que asuman consecuencias si se suman. El rial cayó a mínimo histórico: superó los 2 millones por dólar, frente a 1,65 millones antes del conflicto. Las exportaciones de crudo por Ormuz bajaron de 2 millones a 0,4 millones de barriles diarios. Washington busca aislar más a la economía iraní, pero Teherán insiste en que la presión no cambiará su rumbo.


