HUGO PICO MERA: UN PARADIGMA DEL SERVICIO PÚBLICO

Uno aprende con los años a desconfiar de los funcionarios públicos. El poder tiene esa vieja costumbre de cambiar a los hombres: algunos llegan a una oficina para servir y, poco después, comienzan a comportarse como si fueran dueños de ella. Por eso, elogiar a un funcionario exige prudencia. No todo aplauso es reconocimiento; muchas veces es simplemente adulación. Pero tampoco sería justo asumir que todos son iguales. Hay profesionales cuya trayectoria permite detener el cinismo por un momento. Es el caso del ingeniero Hugo Adrián Pico Mera, profesional vinculado a la Corporación Nacional de Electricidad, CNEL EP, Unidad de Negocio Manabí. Ingeniero eléctrico y máster en Ingeniería Eléctrica por la Ing. Hugo Adrián Pico Mera, paradigma de la administración pública Universidad Politécnica de Madrid, ha desarrollado su carrera en un ámbito donde la improvisación tiene poco espacio y donde las decisiones terminan afectando directamente la vida cotidiana de la gente.

Porque administrar electricidad en Manabí no es una tarea menor. Es una provincia extensa, con ciudades que crecen, comunidades rurales dispersas y una infraestructura que debe responder a una demanda cada vez mayor. A eso se suma la crisis energética que ha puesto al sistema eléctrico ecuatoriano bajo presión. Cuando hay luz, casi nadie se pregunta quién está detrás del servicio. Cuando se apaga, todos quieren saber quién responde. Esa es la paradoja de administrar lo público. Pico Mera ha estado vinculado a procesos de planificación dentro de CNEL, un trabajo poco visible pero fundamental. La planificación técnica no suele producir fotografías ni titulares, pero determina dónde se invierte, qué infraestructura necesita atención y cómo se prepara una red para las necesidades futuras. Y aquí aparece algo que debería ser normal, aunque no siempre lo sea: que quien administra una institución técnica conozca realmente la materia que administra. Su trayectoria también tiene una dimensión académica.

Como docente invitado de la Maestría en Electricidad de la Universidad Técnica de Manabí, ha llevado parte de su experiencia profesional al aula. Allí no sirven los cargos ni los discursos: hay que demostrar conocimiento, responder preguntas y formar a quienes mañana tendrán que asumir responsabilidades similares. No se trata de convertir a Pico Mera en un héroe ni de confundir reconocimiento con propaganda. Todo funcionario debe estar sujeto a evaluación y crítica. Pero también es necesario reconocer cuando la preparación profesional y la responsabilidad se ponen al servicio de una institución pública. En tiempos de tanta desconfianza hacia el Estado, quizá convenga recordar que el Estado también está hecho de técnicos, ingenieros y profesionales que trabajan mientras otros discuten.

Los cargos pasan. Los gobiernos cambian. La política se olvida. La luz, en cambio, tiene que seguir encendida y mantenerla así también es una forma de servir. Hugo Adrián Pico Mera es de esos profesionales que avanzan sin estridencias, con paso sereno y decisiones tomadas con el pulso de un cirujano en el quirófano. Entiende que las grandes obras no se construyen con precipitación, sino con precisión, constancia y ese principio que guía a los astros: sin prisa y sin descanso. De personalidad sencilla y bajo perfil, no necesita alzar la voz para hacerse notar. Su conocimiento y experiencia en el campo de la ingeniería eléctrica hablan por él. Allí donde participa, su capacidad técnica termina imponiéndose de manera natural, porque hay profesionales que buscan el protagonismo y otros que, simplemente, brillan con luz propia.

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