¿PARA QUÉ SIRVEN LOS IMPUESTOS?
Ecuador está recaudando más impuestos, pero eso no necesariamente significa que su economía es más sana. El país debe plantearse cómo financiar al Estado sin quitarle a la economía los incentivos que necesita para crecer, invertir y generar empleo. Los datos oficiales muestran que la recaudación aumentó 8,2% durante el primer semestre de 2026 y alcanzó $12.572 millones. El Gobierno atribuye parte de ese crecimiento al mayor consumo de los hogares y lo presenta como una señal de estabilidad. Sin embargo, hay voces que indican que este nuevo nivel de recaudación deja ver una política tributaria enfocada en recaudar antes que en incentivar el crecimiento económico. De hecho, $6.742 millones corresponden al IVA, y $1.385 millones al ICE (Impuesto a Consumos Especiales). Juntos, representan el 63,9% del total. Es decir, dos de cada tres dólares recaudados por el Estado provienen de impuestos asociados al consumo. El debate debe centrarse en la sostenibilidad de este tipo de recaudación (basada en el consumo) y en los incentivos que se necesitan para dinamizar la economía ecuatoriana. Desde hace años, los empresarios denuncian que el Estado hace muy poco por empujar el crecimiento económico; en su lugar castigando la inversión, dificultando la creación y disolución de empresas, encareciendo la generación de empleo, por ejemplo. Una economía dolarizada exige generar y atraer más dólares. Eso supone atraer inversiones, crecer las exportaciones y las remesas y nuevos negocios en sectores alejados de las materias primas y del comercio. Ahora que la Agenda Ecuador 2040 plantea revisar la manera en que el Estado recauda, el debate nacional debe dejar de fijarse tanto en cuándo recauda el Estado, para buscar cómo crear una economía más grande sobre la cual recaudar.



