Jordy Caicedo fue la figura del clásico porteño entre Huracán y San Lorenzo, por la cuarta fecha de la Liga de Argentina: el delantero ecuatoriano anotó dos goles y protagonizó un polémico festejo, por el que luego se disculpó.

El atacante de 28 años ayudó a que su equipo ganara como visitante en el estadio Nuevo Gasómetro, algo que Huracán no lograba desde 2001, y festejó uno de los goles con un topo gigio dedicado a los hinchas de San Lorenzo.
Tras el encuentro, Caicedo pidió disculpas por la celebración, que generó molestias entre los rivales e incluso provocó que fuera silbado por los hinchas e insultado por los jugadores de San Lorenzo. Inicialmente, Jordy se centró en festejar su actuación. «Primeramente, quiero agradecerles a Dios, a toda esta hinchada quemera que siempre está apoyando, a mi esposa, a mi familia, que me está viendo y siempre me apoya», apuntó el ecuatoriano.



