
La industria atunera ecuatoriana, motor de Manta y Manabí, enfrenta el primer período de veda del atún tropical. Por disposición de la CIAT, los buques cerqueros clases 5 y 6 suspenderán faenas desde el 6 de agosto hasta el 8 de octubre (64 días) en el Pacífico oriental. De las cerca de 120 embarcaciones nacionales, alrededor de 60 cumplirán este cierre; el resto lo hará del 9 de noviembre de 2026 al 11 de enero de 2027.
El objetivo es proteger el atún barrilete, aleta amarilla y patudo. Manta, donde opera el 90% de la flota y se concentra el procesamiento y exportación, mantendrá sus plantas activas con inventarios previos. La parálisis pesquera impacta a miles de empleos y supone un reto logístico. El Comité Científico de la CIAT reportó poblaciones saludables y señaló que técnicamente la veda podría reducirse a 42 días, aunque recomienda hacerlo gradualmente. La propuesta se discutirá en la reunión plenaria de fines de agosto. Atunec alista una postura común. La veda de 64 días sigue.



