Los heridos suman ya 16.740, mientras las labores de recuperación de cuerpos continúan entre los escombros. Rodríguez detalló que 6.462 personas han sido rescatadas con vida, 17.345 perdieron sus hogares y 79 campamentos temporales siguen activos para acoger a los damnificados.

Los sismos provocaron el colapso de 190 edificios y daños en otros 856. Las autoridades reportan que más de 86.700 familias han recibido asistencia humanitaria, con la distribución de 9.585 toneladas de alimentos y 669.008 litros de agua. En el operativo participan 29.567 efectivos militares y de seguridad, junto a 27.482 voluntarios. No obstante, el Gobierno mantiene sin actualizar la cifra oficial de desaparecidos, mientras la plataforma ciudadana Desaparecidos Terremoto Venezuela registra más de 31.000 personas con las que aún no se ha logrado contacto.

A once días de la tragedia, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) confirmó un creciente desplazamiento de familias desde La Guaira —el estado más golpeado— hacia regiones menos afectadas como Táchira, Zulia y Delta Amacuro. «Lo que estamos viendo es que hay cada vez más desplazamientos hacia estados que no han sido afectados», explicó la portavoz regional de OCHA, Veronique Durroux, quien subrayó que la prioridad ha pasado de la búsqueda y rescate a la atención humanitaria de los sobrevivientes.

«Hay muchas necesidades, estamos hablando de un desastre de gran escala», afirmó. Durroux señaló que los damnificados permanecerán en los campamentos alrededor de un mes, mientras se evalúan soluciones habitacionales y la gestión pde millones de toneladas de escombros. «La magnitud de la destrucción es impresionante», declaró, e instó a la comunidad internacional a no desviar la atención de la emergencia. Este doble terremoto ya es considerado el más mortífero en Venezuela en más de un siglo, al superar ampliamente al sismo de 1967, que dejó 245 muertos cerca de Caracas.




