Ucrania lanzó un ataque con drones la madrugada del 17 de junio contra una refinería petrolera al sureste de Moscú, provocando incendios y una densa columna de humo desde varios puntos de la capital.

El alcalde Sobianin confirmó en Telegram que las defensas repelían una ofensiva a gran escala, aunque varios drones impactaron en la MNPZ, la principal planta. Zelenski reivindicó el ataque desde Bruselas: «Por segunda vez esta semana golpeamos la refinería de Moscú», escribió en X junto a un video. Sobianin añadió que derribaron 52 drones y se toman medidas, sin precisar los daños. Sheremétievo activó una alerta aérea que luego fue levantada.
El ataque coincidió con la cumbre Rusia-ASEAN en Kazán, donde Putin recibía a líderes asiáticos. La refinería, ya atacada días antes, abastece un tercio del combustible moscovita. En la guerra iniciada en 2022, Rusia bombardea Ucrania, mientras Kiev intensifica sus golpes contra instalaciones energéticas rusas para mermar la financiación del Kremlin.



