
La Unión Nacional de Educadores (UNE) marchó este sábado 13 de junio hacia la Corte Constitucional para presentar una demanda de inconstitucionalidad contra el Acuerdo Ministerial 0045A, que impone actividades LOCALES complementarias los fines de semana en el cronograma escolar. Andrés Quishpe, presidente de la UNE, advirtió que la medida viola la Constitución y la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI), las cuales fijan una jornada laboral máxima de 40 horas semanales. La ministra de Educación Gilda Alcívar, aseguró que las actividades sabatinas son voluntarias. Sin embargo, el texto del acuerdo la desmiente: su artículo 2 declara obligatoria la participación para estudiantes, docentes y personal administrativo.
El artículo 5 compensa los días laborados con días libres en diciembre o tras vacaciones. La UNE rechaza el esquema, denunciando que los maestros ya acumulan 15 horas extras semanales sin remuneración. Los manifestantes acusan al gobierno de legalizar la precarización laboral y evitar el pago de horas suplementarias. Quishpe criticó usar los sábados como escudo contra la delincuencia: “Los sábados no van a resolver el reclutamiento de niños”, afirmó, atribuyéndolo al desempleo, abandono estatal y pobreza. Además, reclaman que el Estado carece de fondos para equiparación salarial y ascensos, pero exige innovación sin recursos para infraestructura, tecnología o alimentación. Frente a lo que consideran una imposición inconstitucional, la dirigencia magisterial advirtió sobre una inminente radicalización de la protesta social.



