
Con votos en contra del correísmo, el Pleno aprobó el informe de la salida de Ecuador del sistema SUCRE, que habría sido utilizado por Alex Saab, sospechoso de lavar dinero. La última transacción que hizo el país usando el SUCRE data de 2019 por USD 1,6 millones con Cuba.
La Asamblea Nacional votó el 9 de junio a favor del informe que aprueba la denuncia al tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE), del que Ecuador es parte desde 2010. La solicitud de denuncia fue enviada por el presidente Daniel Noboa, el 21 de mayo de 2026, previo a notificar a la Cancillería de Venezuela y al propio sistema SUCRE la intención ecuatoriana de abandonar ese mecanismo de intercambio comercial.
La moción fue aprobada con 86 votos que salieron de la bancada Acción Democrática Nacional (ADN), el Partido Social Cristiano (PSC) y los independientes que son aliados del oficialismo. El informe fue elaborado por la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea. La presidenta de este comisión, Lucía Jaramillo, de Acción Democrática Nacional (ADN), señaló que la idea del sistema SUCRE se desvirtuó y sirvió presuntamente para la corrupción y el lavado de dinero.
El caso más sonado es el de Álex Saab, considerado el supuesto testaferro de Nicolás Maduro y que habría montado un entramado de compras ficticias de material de construcción en Ecuador para hacer casas sociales en Venezuela usando el SUCRE. Saab fue deportado por Caracas el 16 de mayo de 2026 y entregado a las autoridades de Estados Unidos que lo investigan por varios delitos, entre ellos, blanqueo de capitales.
Jaramillo también pidió a la Comisión de Fiscalización que actualice el informe sobre el Caso Sucre que investigó el exasambleísta, Fernando Villavicencio, asesinado en 2023, porque habría indicios de que con dinero irregular se financió la campaña presidencial del correísmo en 2013.



