La Federación Médica Ecuatoriana (FME) emitió este lunes 25 de mayo un pronunciamiento oficial en respuesta a publicaciones recientes que, a su criterio, cuestionan la legitimidad e institucionalidad del gremio.

En el documento, firmado por su presidente nacional, Santiago Carrasco Dueñas, la FME ratificó su compromiso con la defensa de la institucionalidad gremial, el marco jurídico vigente y los principios democráticos que la han guiado históricamente. Señaló que cualquier diferencia interna debe resolverse mediante los mecanismos establecidos en su ley orgánica, reglamentos y vías administrativas o judiciales, evitando confrontaciones públicas que debiliten la representación médica.
El gremio expresó preocupación por afirmaciones que atribuyen actuaciones ilegítimas o intereses particulares a dirigentes sin que existan resoluciones ejecutoriadas que las respalden. “La crítica gremial es un derecho legítimo, pero debe ejercerse con respeto, responsabilidad y apego a la verdad”, advierte el comunicado. Asimismo, la FME subrayó que los conflictos internos no deben distraer la atención de los problemas reales del sistema de salud: limitaciones en el acceso oportuno, crisis de abastecimiento e infraestructura hospitalaria, y la necesidad de condiciones dignas para los profesionales.
La prioridad, sostuvo, es defender al talento humano sanitario y proteger a los pacientes, especialmente en la actual crisis sanitaria y social. Finalmente, la Presidencia Nacional llamó a la unidad del gremio, reiteró su apertura al diálogo con colegios médicos provinciales, exdirigentes y organizaciones afines, y concluyó: “La historia nos exige responsabilidad. El país necesita una profesión médica unida”.



