HANAN, LA NIÑA QUE NACIÓ EN MANTA MINUTOS ANTES QUE LA TIERRA TIEMBLE

Hanan cumple 10 años, pero su historia comenzó justo antes de que todo cambiara. Nació en el hospital del IESS de Manta la noche del 16 de abril de 2016, cinco minutos antes del terremoto de 7,8 grados. Había sido recibida por la neonatóloga Diana Moncayo, quien la llevó al cuarto conjunto de quirófano para tomar sus signos vitales. Mientras la vestía, la tierra empezó a temblar. “En vista de que el movimiento seguía moviendo la tierra, iba incrementando la intensidad, cogí a la bebé en mis brazos y traté de colocarme en un lugar seguro”, narra Diana Moncayo, neonatóloga. Minutos después, en medio de la oscuridad y con la luz de su celular, recorrió los pasillos hasta encontrar al padre y a la abuela del bebé.

Tras entregársela, buscó a otros tres recién nacidos que permanecían en neonatología, en un piso superior que terminó colapsando. “Había colapsado mucho en las paredes, habían colocado dos chiquitos, dos prematuritos con bajo peso, lo habían colocado en una encubadora y como, no sé, como ángeles, aparecieron dos guardias y me ayudaron a bajar la encubadora. Entonces yo alumbré con la lámpara del celular y llevaba un bebito en brazo”, añade Diana Moncayo, neonatóloga. Esa noche, el hospital también resultó gravemente afectado. El sismo dejó al edificio con daños estructurales tan graves que fue demolido y reemplazado por una nueva casa de salud en Manta. Hoy, Diana Moncayo agradece haber sobrevivido. Asegura que fue más que vocación lo que la llevó a priorizar a sus pacientes por encima de su propia seguridad.

“Incluso alguien me dijo no subas, la sala está colapsada. En ese momento fue como un instinto, son mis pacientes, son mis hijos, tengo que ir a cogerlos”, dice Diana Moncayo, neonatóloga. Actualmente, la neonatóloga trabaja en Portoviejo, pero sigue en contacto con la familia de Hanan, que vive en Manta. Flor María, la madre de Hanan, considera que fue bendecida con un milagro esa noche. Cuenta que cuando empezó el sismo su cesárea aún no había sido cerrada. El equipo médico terminó el procedimiento en condiciones extremas minutos después de que la tierra dejara de temblar. “Y comiencen a buscar todo con las luces de las linterna porque de los teléfonos porque no todo quedó a oscuras. El doctor Hernán Salazar, el doctor Reynaldo Ruiz y la doctora Diana Moncayo no me dejaron abandonada, cumplieron su rol de médico”, explica Flor María Sornoza, madre de menor que nació en abril de 2016. La pequeña Hanan es sensible, alegre. Le encanta bailar y hacer amigos. En casa la llaman con cariño “la niña terremoto”, un apodo que recuerda cómo llegó al mundo y quizá también marcó su futuro, porque ahora sueña con estudiar medicina. “Ser médico de niños”, cuenta Hanan Vélez Sornoza, nacida el 16 de abril de 2016. Ella se convirtió en un símbolo muy especial para su familia, donde es la menor de tres hijos.

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