
El gobierno de Irán convocó este martes a miles de jóvenes para formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y otras infraestructuras críticas. La medida responde a las amenazas del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien advirtió que las destruiría si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz antes de las 20:00 (hora de Washington). La movilización, presentada como un “símbolo de unidad y resistencia”, fue explicada por el viceministro de Asuntos de la Juventud, Alireza Rahimi. Desde el inicio del conflicto, Irán restringe el tránsito por el estrecho —por donde circula el 20% del petróleo mundial— permitiendo solo el paso a países aliados. Esto ha encarecido petróleo, fertilizantes, plásticos y alimentos. Figuras culturales se sumaron: el músico Ali Gamsari acudió a la central de Damavand y el cantante Benyamin Bahadori pasó la noche en el puente Tabiat, en Teherán. Rahimi advirtió que atacar infraestructuras públicas es un crimen de guerra.



