San Mateo: Familiares de pescadores cuentan los días para tenerlos de regreso

María Villacreses sintió que le devolvían la vida al escuchar la voz de su hijo, Junior Alvia, tras días de angustia.

“Ay, papito, me alegro de que estés bien. Estaba angustiada al pensar que no te volvería a escuchar ni ver. Ahora mi corazón rebosa de felicidad, espero que regreses pronto”, le dijo en la primera llamada. Desde su casa en San Mateo (Manabí), ya imagina cómo recibirlo: con cariño y un plato de viche de pescado, su comida favorita.

Guadalupe Mero Reyes también recibió una llamada desde El Salvador. Su esposo, Leonel Pilay Barahona, es uno de los pescadores heridos. Con la voz entrecortada, cuenta que él está estable, con una quemadura en el brazo izquierdo bajo atención médica. “Quisiera estar allá, poder cuidarlo yo misma”, confiesa. Su hija pequeña, que veía sus fotos sin entender por qué no llegaba, ahora también respira aliviada.

Para Guadalupe fue la fe lo que la sostuvo: “Siempre tenía un pálpito en mi corazón que me decía que él estaba vivo”. En otra vivienda de San Mateo, Antonia Baque espera a Celso Magallán. No es la primera vez que él enfrenta peligros en el mar; en dos ocasiones anteriores sobrevivió a robos y ataques de piratas. Por eso esta nueva oportunidad la asumen como un milagro.

Ginger Quiroz, madre de Jesús David Castro Quiroz, otro de los pescadores rescatados, ya pudo hablar con él y agradece profundamente a la Marina de El Salvador. Todas viven ahora con la ilusión del regreso.

MÁS NOTICIAS

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore