
El valor estimado de la droga supera los 62,8 millones de dólares en el mercado europeo. Una carga de 1,34 toneladas de clorhidrato de cocaína fue incautada en el puerto de Posorja, en la provincia del Guayas, durante un operativo ejecutado por la Policía Nacional.
El cargamento estaba oculto dentro de un contenedor cuyo contenido había sido declarado como “biodegradable vegetable” y tenía como destino final Egipto, según información preliminar del caso. La droga fue detectada durante una inspección a un contenedor que se encontraba listo para ser embarcado. En su interior, las autoridades hallaron varios paquetes que no correspondían a la carga declarada y que, tras las pruebas de campo, dieron positivo para clorhidrato de cocaína.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Policía, el alijo decomisado equivale a más de 13,4 millones de dosis. El valor estimado de la droga supera los 62,8 millones de dólares en el mercado europeo y alcanza aproximadamente los 40 millones de dólares en el mercado estadounidense, cifras que permiten dimensionar el alcance económico del envío interceptado. El caso vuelve a poner en evidencia el uso de los puertos ecuatorianos como puntos clave para el tráfico internacional de drogas, particularmente mediante el camuflaje de sustancias ilícitas en cargamentos aparentemente legales con destino a mercados fuera de América Latina.
En este caso, el destino final del contenedor era el norte de África, una ruta menos habitual pero cada vez más utilizada por las organizaciones criminales en algunos productos, según expertos en seguridad. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni sobre la empresa exportadora vinculada al contenedor, mientras las investigaciones continúan para determinar responsabilidades y posibles conexiones con redes de narcotráfico transnacional.
Posorja se ha convertido en uno de los principales puntos de salida de carga marítima del país y, en los últimos años, también en un foco de atención para los organismos de seguridad debido al volumen de droga que se intenta sacar del país a través de contenedores contaminados. El decomiso quedó bajo cadena de custodia y será entregado a las autoridades judiciales para el respectivo proceso legal, mientras se recaba información que permita establecer cómo se logró contaminar la carga y quiénes estarían detrás del intento de envío ilícito.



