EL TURISMO MASIVO Y ALQUILERES IMPOSIBLES DEVORAN LAS CAFETERÍAS HISTÓRICAS EN LISBOA

Lisboa asiste al declive de sus cafeterías y pastelerías tradicionales, víctimas de los altos alquileres y la turistificación. Estos locales, que atesoran décadas e incluso un siglo de historia, cierran para dar paso a hostales, franquicias o bloques residenciales, desdibujando la identidad de los barrios. Es el caso de la Pastelería Mujíque, cerrada en diciembre tras 40 años. Su alquiler no fue renovado, pese a la fidelidad de vecinos como Tiago, el ferretero de enfrente. Para los que resisten, como João, dueño de la centenaria Luso Americana, la lucha es diaria. La subida de rentas y la falta de relevo generacional, ya que los hijos optan por otras carreras y traspasar el negocio a los empleados es inviable por los altos costes, ahogan al sector. Ante esta crisis, el movimiento vecinal ‘Vizinhos em Lisboa’ ha creado un mapa con 900 cafeterías tradicionales aún abiertas, identificadas por un producto casi secreto para el turista.

MÁS NOTICIAS

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore