
Abogados venezolanos en el exilio solicitaron formalmente al Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) abrir una nueva investigación penal contra Nicolás Maduro por presuntos actos de tortura.
Bajo la legislación federal estadounidense, este delito puede conllevar cadena perpetua e incluso pena de muerte si se comprueba que los abusos causaron víctimas fatales. La petición busca que el DOJ evalúe un expediente independiente al proceso que Maduro ya enfrenta en Nueva York por narcotráfico y narcoterrorismo, el cual continúa su curso ante la justicia estadounidense.
Esta acción se enmarca en un contexto de movimientos judiciales paralelos. En febrero, un juez argentino solicitó a EE.UU. la extradición de Maduro para investigarlo por presuntos crímenes de lesa humanidad, amparado en el principio de jurisdicción universal, mientras avanzan las audiencias del caso federal principal en Estados Unidos.



