
Un gesto de empatía y valentía une a dos luchadores que demuestran que la resiliencia supera cualquier barrera física
26 de febrero de 2026. — En un acto que reafirma el poder transformador de la solidaridad, Jordy Monserrate visitó al pequeño José Párraga, oriundo Rocafuerte en la provincia de Manabí, compartiendo con él una experiencia de vida que va mucho más allá de las palabras: la de haber superado las mismas barreras físicas que hoy enfrenta el niño.
Monserrate, quien utiliza prótesis y ha convertido su experiencia personal en una herramienta de acompañamiento para otros, se acercó a José con el propósito de motivarlo y demostrarle, desde el ejemplo propio, que las limitaciones físicas no determinan el alcance de los sueños.
El encuentro entre ambos dejó una imagen que resume en pocas palabras el verdadero sentido del servicio: cuando alguien que ha superado la adversidad extiende la mano a quien recién comienza a atravesarla, se construye algo más grande que un vínculo personal. Se construye comunidad.
Un modelo de inclusión desde la vivencia
La iniciativa de Monserrate pone en valor un enfoque poco común pero profundamente efectivo: el acompañamiento entre pares. Al compartir su historia directamente con niños que enfrentan circunstancias similares, transmite no solo esperanza, sino certeza. Su presencia es, en sí misma, una prueba de que la vida plena y digna es posible.
José Párraga, con su sonrisa, respondió a ese mensaje con elocuencia. La resiliencia, una vez más, se impuso.
Por un Ecuador más humano e inclusivo
Este tipo de encuentros visibilizan la importancia de construir redes de apoyo que vayan más allá de las instituciones, y que se sustenten en la empatía y la experiencia compartida. Iniciativas como esta contribuyen a forjar un tejido social más solidario, donde la dignidad de cada persona es el punto de partida.



