
A un mes de la desaparición del biólogo marino Joshua Marcelo Cedeño León, de 31 años, el tiempo parece haberse detenido para su familia.
Desde el 10 de enero, cuando se perdió su rastro en la comuna Palmar (Santa Elena), la incertidumbre se ha convertido en una carga diaria que sus padres, Jorge Cedeño y Katty León, llevan entre lágrimas y esperanza. Este martes, la pareja recorrió varias instituciones estatales de Santa Elena para exigir respuestas y mayor celeridad en la búsqueda de su hijo, a quien llaman con cariño Marcelo.
La angustia se refleja en cada palabra y en cada paso que dan, impulsados por el deseo de saber qué ocurrió. Jorge, con la voz quebrada, recordó que el último contacto con su hijo fue el sábado 10 de enero. Ese día, Marcelo les dijo que saldría a comer. Desde entonces, el silencio ha sido absoluto. “En el departamento donde se hospedaba en Palmar estaban todas sus cosas, incluso su vehículo seguía estacionado.
Por eso creemos que salió caminando”, relató el padre, abrazando a su esposa en un intento de sostenerse mutuamente. Joshua trabajaba desde hace siete años en la Subsecretaría de Pesca, en Manta. A finales de diciembre de 2025 recibió la disposición de trasladarse temporalmente a la Península de Santa Elena para desempeñarse como inspector en el Puerto de Palmar, función que inició el 3 de enero. Tras completar su primera semana laboral, tenía previsto regresar a Manta el 11 de enero para reunirse con su familia.
Ese reencuentro nunca se produjo. “Le imploro a Dios que mi hijo esté con vida. Si alguien sabe algo de él, por favor que nos lo diga”, suplicó Katty. La desaparición fue denunciada ante Fiscalía de Manglaralto y el Ministerio del Interior difundió la fotografía del inspector de Pesca para solicitar información que permita localizarlo. Según la Policía de Santa Elena, un equipo de inteligencia se encuentra trabajando.



