
Las autoridades de Fujiyoshida, cerca del Monte Fuji (Japón), cancelaron el tradicional festival de cerezos en flor debido a los graves problemas ocasionados por el turismo masivo. El evento, en el parque Arakurayama Sengen, atraía miles de visitantes cada primavera, pero la congestión constante, la acumulación de basura, la invasión de propiedades privadas y el comportamiento irrespetuoso afectaron profundamente la vida de los residentes. La prioridad ahora es proteger el bienestar de la comunidad y preservar el entorno, ante una afluencia que supera la capacidad del lugar. Aunque no habrá actividades oficiales, la floración natural seguirá atrayendo visitantes. Por ello, el municipio implementará medidas de control y seguridad, como refuerzo policial y servicios temporales. Este caso refleja los desafíos del turismo en destinos emblemáticos de Japón, impulsado por las redes sociales y el interés internacional por escenarios «imperdibles».


