
En menos de dos horas, dos sicariatos se registraron en Manabí, cobrando la vida de un adolescente en Jaramijó y de un adulto en Montecristi. El jueves 29 de enero de 2026, Darlin Leonardo Mero Mero (16 años) fue emboscado y asesinado mientras circulaba en motocicleta con familiares en la vía Alajuela y 6 de Diciembre de Jaramijó. Minutos después, en la parroquia Leonidas Proaño de Montecristi, Carlos Bravo Pico (41 años) fue acribillado por dos sujetos en moto dentro de una tienda de la calle Víctor Véliz. Ambos hechos fueron calificados como sicariatos por la Policía.
En el primer ataque, dos familiares de la víctima adolescente resultaron heridos de bala. Uno fue operado de urgencia, mientras que el otro presentaba un proyectil alojado en el pulmón. En el segundo caso, además de la víctima fatal, otra persona fue herida, aunque su identidad no fue revelada. Los crímenes comparten un modus operandi típico de la zona: uso de motocicletas para el ataque y la fuga, y emboscadas selectivas.
La DINASED y la Policía acudieron a las escenas para recabar evidencias, pero al 30 de enero no se reportan detenciones ni motivos oficiales, atribuyéndose preliminarmente a disputas del crimen organizado. Estos homicidios incrementan la ola de violencia en el distrito Manta (que incluye a Manta, Montecristi y Jaramijó), el cual acumula 57 muertes violentas en El asesinato del empresario y deportista de motocross Luis Samuel Bonilla Vera, de 46 años, conmocionó a la ciudad de Manta, provincia de Manabí.
Las autoridades tratan de establecer el motivo, ya que no existen registros de amenazas previas contra la víctima. Christian Sarmiento, jefe de operaciones del distrito Manta, informó que en el sitio del ataque los agentes policiales levantaron ocho indicios balísticos calibre 9 milímetros. Según la información recopilada, 2026, tras cerrar 2025 con 519 homicidios intencionales.


