UNA LEY QUE SÍ FRENE LA EXTORSIÓN

La extorsión ya no es un problema marginal en Ecuador, va camino a institucionalizarse. El aparato jurídico ecuatoriano, desbordado e ineficiente, no ha logrado frenar esta modalidad delictiva que obliga a ciudadanos y empresarios a elegir entre pagar ‘vacunas’ o arriesgar sus vidas y patrimonios. No obstante, quien opta por los pagos debe saber que podría enfrentar riesgos que trascienden las fronteras nacionales. Estados Unidos, en su intento de debilitar a estos grupos catalogados como “terroristas” (dos de ellos con presencia activa en el país), estaría dispuesto a penalizar el pago de estas extorsiones, pues lejos de ver a las empresas como víctimas de este sistema, podría acusarlas de estar ayudando a estos grupos financieramente. En un contexto de control internacional, México ya ha fortalecido su marco legal para blindar a sus empresas contra la extorsión pero, ¿qué está haciendo Ecuador al respecto? El país no puede permitir que la extorsión eche raíces más profundas en el tejido social y económico. Se necesitan leyes más contundentes, instituciones fortalecidas y una estrategia integral que no solo persiga a los extorsionadores, sino que proteja a las víctimas. Cuando el pago de ‘vacunas’ se normaliza, cuando se asume como un costo más de operación, el Estado está renunciando a su responsabilidad de garantizar la seguridad ciudadana.

MÁS NOTICIAS

EDITORIAL

DENUNCIADOS PERO INTOCABLES

Por la sola sospecha de corrupción, en otros países, los funcionarios públicos dan un paso al costado. En Ecuador, mientras más manchado está el funcionario, más respaldo político recibe, siempre que cuente con la bendición de quien ejercer el poder.<br

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore