
La megatormenta invernal que afecta a Estados Unidos ha dejado al menos 34 muertos, incluidos siete en un accidente aéreo, y más de medio millón de hogares sin electricidad.
Una masa de aire ártico está provocando descensos extremos de temperatura, con sensación térmica de hasta -45°C en el norte. Los fallecimientos, según recopilación de autoridades, se deben a hipotermia, accidentes de tráfico y el siniestro aéreo en Maine. En Nueva York, ocho personas fueron halladas sin vida.
Más de 530.000 clientes seguían sin electricidad, especialmente en el sur. En Misisipi, Tennessee y Luisiana, el peso del hielo derribó líneas eléctricas. La experta del NWS, Allison Santorelli, destacó la dificultad de la recuperación por la gran extensión afectada y la falta de recursos en zonas menos preparadas. Considerada una de las peores tormentas en décadas, el fenómeno combina nieve «seca y esponjosa», que dificulta la limpieza, y acumulaciones de hielo potencialmente catastróficas.
Al menos 20 estados y Washington D.C. declararon emergencia. Las nevadas han paralizado carreteras y cancelado más de 22.000 vuelos desde el sábado. La tormenta se vincula a una deformación del vórtice polar, un fenómeno que los científicos asocian con el cambio climático.



