
El presidente colombiano, Gustavo Petro, manifestó su disposición a reunirse con su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, para hablar de la lucha conjunta contra el narcotráfico, cuyas diferencias dieron pie a la imposición de aranceles del 30 % en el comercio bilateral. «Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos», dijo Petro en un escrito en su cuenta de X este sábado 24 de enero del 2026. El mandatario colombiano agregó que «los puertos marítimos de Ecuador y Colombia no son ni para la exportación de cocaína, ni para el contrabando de insumos de fentanilo».
El mensaje de Petro se produce en momentos en que los dos países están también a la espera de una posible reunión la próxima semana de los cancilleres Rosa Villavicencio, de Colombia, y Gabriela Sommerfeld, de Ecuador, para buscar salidas a la guerra arancelaria abierta por Noboa. El mandatario ecuatoriano anunció el miércoles que a partir del 1 de febrero aplicará una tasa de seguridad del 30% a las importaciones procedentes de Colombia por la supuesta «falta de reciprocidad y acciones firmes» en la lucha contra el narcotráfico en la frontera. El Gobierno colombiano respondió con un gravamen del mismo porcentaje a más de 50 productos ecuatorianos y la suspensión de las ventas de energía eléctrica a su vecino del sur.
RESULTADOS EN GUERRA CONTRA LAS DROGAS Petro insiste, con cifras en la mano, en que no ha bajado la guardia en la lucha contra el narcotráfico, cuyas bandas «crecen en Ecuador» y «han sumido a nuestro hermano país en la violencia», según dijo hoy, y añadió que hay que «establecer un férreo control» sobre los insumos para la producción de fentanilo que entran por los puertos del Pacífico, pasaron de 86 786 kilos en 2023 a 132 354 en 2024 y subieron a 195 862 en 2025.



